Espacio Político

29 de septiembre de 2021

Por Miguel Ángel Meléndez Nava

LIDERAZGO DE SESA, EN PELIGRO DE CAER

Todo hace indicar que el maximato de Blanca Águila, al frente del Sindicato de SESA, tiene sus días o meses contados, dice el dicho “Que todo exceso cansa” y la mayoría de  los trabajadores del sector salud ya no quieren,  que los represente más la hoy diputada local, las movilizaciones de trabajadores que se sienten engañados y pisoteados sus derechos, han puesto en el ojo del huracán a la zacatelquense, a quién señalan que en complicidad con el gobierno de Marco Mena, que era representado por el ex Secretario de Salud: Rene Lima Morales. Si bien, el conflicto es por derechos laborales, no podemos soslayar que atrás hay facturas políticas, y que quizás hoy son los tiempos de cobrarlas.

La irregular entrega de 300 plazas,  y 400 aumentos de nivel  en SESA, fue el detonante, de un problema añejo, donde la aún líder sindical ha sido señalada de favoritismos, y compra de conciencias que le permitieron  poder eternizarse en la dirigencia sindical, todo esto  en épocas en el que el poder ejecutivo no sólo lo apoyaba, sino la utilizaba para apoyar los procesos electorales para que el gobierno ostentara el poder, hoy las circunstancias han cambiado, y Blanca Águila, está en un dilema, por un lado el laborista tlaxcalteca Rafael Estrada Aguilar, afirma que si la aún líder pidió licencia sin goce de sueldo  para asumir la diputación local  que hoy preside, entonces rompió relación laboral con la Secretaria Salud, en pocas palabras ya no es trabajadora de SESA, por lo que, no puede ser líder sindical, pues ya no es trabajadora de SESA, esto es desde el punto legal, en cuanto al tema gremial, la aún líder, ha perdido mucha fuerza con los trabajadores que representa, primero; por los excesos de poder, y segundo; porque olvidó apoyar y respetar los derechos de quienes la han sostenido en el poder, por más de una década, no conforme con esto, la hoy diputada, tiene un dique muy grande para poder seguir ostentando la dirigencia sindical de SESA y la de la FETSE y es no ser parte del poder que hoy gobierna Tlaxcala.

Por lo que se puede ver y analizar, sí la Diputada local, quiere salir en buenos términos de  SESA, debe hacerse a un lado, o realizar negociaciones políticas  con quien ostenta el poder ejecutivo estatal o con el Coordinador de MORENA, comprometiéndose  apoyar  todo lo que la gobernadora mande como iniciativas, con lo que la oposición como PRI,  sólo seria de palabra, ya que un diputado es familiar político de la inquilina de palacio de gobierno y la otra diputada está muy verde políticamente hablando, con esta jugada si le  cuaja  MORENA, estará totalmente fortalecida y el PRI, alineado y formadito, lo que no sería raro, ya que el pasado martes en un restaurant estuvieron muy amigables y sonriendo el diputado Terán y la diputada Águila, todo al puro estilo de los viejos tiempos priistas.

Y continuando con temas legislativos, según el diputado Vicente Morales Pérez, Presidente del Comité de Administración,  al pueblo de Tlaxcala,  le cuesta  500 mil pesos quincenales los 34 angelitos que dejaron basificados los ex diputados locales, entre esta parvada, están familiares, allegados políticos, amigos y amigas, de quienes hasta hoy, son la peor legislatura de todos los tiempos, la pregunta es, ¿Qué medidas correctivas y ejemplares van a tomar los actuales diputados locales para que el pueblo recobre la confianza es este poder?, quizás la respuesta sería la más viable: cancelarlas, principalmente por los principios que enarbolan los Morenistas, pero no creo que sean tan tarugos, ya que si toman  esta medida cuando ellos terminen se cerrarían toda posibilidad de hacer lo mismo, y serán muy López Obradoristas, pero yo creo que son locos… pero no pensantes, de ahí que Vicente Morales, en su discurso florido no dice que los diputados van a tomar una decisión, sino se lo deja a su departamento jurídico…. por cierto tampoco toco el tema de la reducción de los súper sueldos y las prerrogativas  que tienen los diputados locales, ¿Quizás para otra entrevista?

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