Transformar al PRI… difícil de creer

22 de julio de 2019

La visita de Alejandro Moreno Cárdenas, candidato del PRI a la dirigencia nacional de ese partido movió las reducidas estructuras que el tricolor aún conserva en el estado, a pesar de tener un gobernador priista, muy lejos quedaron las multitudinarias concentraciones que otrora lograba reunir sin mayor dificultad.

Si bien el Centro de Convenciones de Tlaxcala registro un lleno a secas, brillaron por su ausencia quienes en otro momento fueron considerados priistas distinguidos, tal vez porque el partido ya no les representa la posibilidad de ocupar cargos públicos de elección popular o porque sus intereses los llevaron a formarse en otros partidos, lo cierto es que en el PRI se respiran los aires de la traición institucional de quienes lo han abandonado

Solo el mensaje de quien aspira a encabezar el partido infundió un poco de ánimos y esperanza los asistentes “somos militantes formados en el partido, y estamos seguros de que en estos momentos tan difíciles que vive el país, nuestros perfiles servirán de mucho en la dirigencia nacional, porque queremos trabajar juntos para transformar al PRI”

Pocos lograron entender el trasfondo de sus palabras, y es que el mejor promortor de los partidos de oposición se encuentra hospedado en el Palacio Nacional.

Efectivamente, la política errática en materia económica, en seguridad y migración, en desarrollo social etc. Han logrado que los índices de aceptación del ejecutivo federal, se encuentren en franco descenso, si bien es cierto que la aceptación aun es alta, también lo es que ya se encuentra muy lejana a ese 80 por ciento que al inicio de su administración López Obrador podía presumir.

Y este desencanto, coraje y frustración, cada vez más creciente, puede ser capitalizado por los partidos de oposición rumbo a las elecciones del 2024 con la condición de que propongan un verdadero cambio en las estrategias de desarrollo en todos sus ámbitos, que finalmente se refleje en mayores indicies de bienestar y seguridad ciudadana.

Como lo afirmó “Alito” el PRI “es un partido que tiene que impulsar la transformación de México. Y la vamos a impulsar desde aquí, como los guerreros tlaxcaltecas, con firmeza y claridad”.

Difícil de creer…

COMBATE A LA DELINCUENCIA ¿A QUE PRECIO?

Ofrecer empleo a los jóvenes para evitar la inmigración ilegal y que no sean reclutados por los cárteles del crimen organizado, de entrada suena bien, pues se supone que quien tiene un  empleo seguro y bien pagado no tendrá ninguna necesidad de arriesgarse a ser muerto, herido o encarcelado por cometer delitos bajo las ordenes de algún grupo delincuencial.

 Esa es la idea sobre la que se basa buena parte de la estrategia que el presidente López Obrador ha hecho pública para combatir los altos índices delictivos y detener el flujo de inmigrantes hacia los Estados Unidos.

Sin embargo, lo que no cuadra en su ecuación es el ferviente deseo de obtener dinero fácil y en abundancia, mismo que solo los grupos del crimen organizado pueden ofrecer. De acuerdo con investigaciones realizadas por algunos medios de comunicación, un distribuidor de drogas, de la Ciudad de México gana más o menos 100 mil pesos al mes, en un video que circula en las redes sociales,  se dice que un sicario puede ganar entre 20 mil y 500 mil pesos al mes dependiendo de la plaza que le toque cubrir, hay quienes afirman que un  halcón al servicio de los huachicoleros percibe entre 500 y mil pesos diarios.

Es aquí donde surge la duda ¿los empleos que se ofrezcan a los jóvenes ofrecerán, cuando menos,  esos niveles de ingresos para que les sean atractivos? No solo es difícil, resulta casi imposible que el Gobierno Federal genere tal cantidad de empleos y mucho menos con tan elevados salarios.

Sin duda, aspirar a una vida plena en condiciones dignas y con mejores oportunidades de desarrollo, es un anhelo nato en el ser humano, ¿a quien no le gustaría mejorar sus ingresos para poder tener una mejor vivienda, educación de calidad, servicios se salud oportunos y eficaces, en fin una vida digna, cómoda y segura? Habría que preguntarse ¿a qué precio?

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