Con la cara al Sol, Coyotes sigue.
El pasado sábado 23 de abril en cancha del estadio «Tlahuicole» se despidió de la «fiesta grande» uno de los equipos favoritos al título del Clausura 2016.
El club Coyotes de Tlaxcala cayó en cuartos de final ante su gente, pero lo hizo como un guerrero, peleando hasta el último momento y con la cara al sol.
La llave eliminatoria que encaró el conjunto Tlaxcalteca en los cuartos de final no se ve sustentada en absoluto por el resultado obtenido y la descalificación de la liguilla sufrida a manos de Murciélagos de Guamúchil, equipo que clasificó sexto a la liguilla de ascenso.
Desde un punto de vista deportivo y social siempre debe quedar claro que al rival se le respeta y nunca se le subestima, sin embargo en un punto de vista analítico y profesional se debe decir que penosamente en ésta ocasión no salió victorioso el mejor equipo de la eliminatoria, ésta vez se impuso el antifutbol, el egoísmo y la mezquindad de un club carente de conceptos y preceptos futbolísticos, un equipo que renunció a la esencia del fútbol, que no comparte ni predica el «juego limpio» para bien del espectáculo y del maravilloso deporte que es el fútbol y que tuvo que recurrir a todo menos al fútbol para lograr su objetivo.
En 180 min. Tlaxcala F.C. fué muy superior a su rival, línea por línea, hombre por hombre, estratégica y tácticamente aplastaron a su rival, sin embargo en éste amado deporte no gana el equipo que más lo merece sino el que mete los goles y para la causa del Coyote en los dos juegos se cometieron errores puntuales que resultaron en la eliminación de la liguilla y con ello el sueño de seguir en la búsqueda del primer título en la historia del club.
Hoy Tlaxcala esta orgulloso de su fútbol que empieza a ser referente y reconocido en la división, esta orgulloso de su afición que respalda, que se hace sentir y que es fiel y esta orgulloso de su equipo que ha dejado el alma en el campo y ha muerto en la raya como un grande.
Hoy el Coyote se despide del torneo, pero lo ha hecho aullando fuerte y dejando una sensación grata de entrega y amor por la camiseta, seguramente muchos cambios habrá en los próximos meses pero es un hecho que este Coyote volverá con hambre, ganas y la esperanza renovada para el siguiente torneo.



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